
Cuando se habla del Celtic FC, no se habla solo de un club de fútbol, sino de una auténtica institución que representa una mezcla indisoluble de éxito deportivo, responsabilidad social y una identidad profundamente arraigada. Fundado en 1887 en Glasgow con el noble objetivo de aliviar la pobreza entre los inmigrantes irlandeses, el club se ha convertido, a lo largo de las décadas, en un fenómeno mundial cuya influencia se extiende mucho más allá de las fronteras de Escocia.